viernes, 22 de febrero de 2013
miércoles, 13 de febrero de 2013
LA PRÓXIMA RUTA PREVISTA DE ARACA ES DE RONDA A CAÑOS SANTOS (ALCALA DEL VALLE) POR EL PUERTO DEL MONTE.
REGRESO EN AUTOBÚS (que pagamos entre los que regresemos en él).
DÍA 17 DE FEBRERO. LA HORA DE SALIDA DESDE RONDA SERÁ A LAS 9H 30 DE LA MAÑANA, DESDE EL POLIDEPORTIVO DE LA CIRCUNVALACIÓN.
BREVE DESCRIPCIÓN…Sin dificultades para su realización, discurre por la Cañada Real Ronda Osuna, son terrenos del paisaje típico de la Meseta de Ronda, campos de cultivo y olivares ocupados antiguamente por encinar.
PUNTOS DE INTERÉS…Antigua estación de tren de La Parchite, Puerto del Monte, límite provincial Málaga-Cádiz, Cañada Real de Ronda a Osuna y Monasterio de Caños Santos.
KM DE RECORRIDO… 27
viernes, 8 de febrero de 2013
Cuidado con las Setas
¡Cuidado con las setas¡.
Entre 200 y 400 casos de intoxicación por setas ocurren cada año en España, muchos de ellos acaban en muertes. Ante la bonanza de la temporada, los problemas económicos y el abundante paro, son muchas las personas que salen a recoger hongos al campo. Para recoger setas solo se necesitan unas buenas botas de campo, una navaja y una cesta de mimbre (nunca bolsa de plástico). Recordar las cuatro reglas básicas a tener en cuenta:
1.- Estructura de la seta, si alguna de ellas tiene laminas blancas que debajo presentan una especie de anillo y saliendo de la base otro anillo que las envuelve llamado Volva, NO cogerlas, algunas pueden ser comestibles pero entre las que presentan estas características están las más venenosas y mortales.
2.- Los colores NO indican nada, algunas de colores llamativos son comestibles pero otras del mismo color pueden ser muy peligrosas.
3.- Toda seta comestible tiene un pariente que se le parece que es tóxico. Hasta el simple champiñón tiene su hermano peligroso.
4.- Para identificar si un Niscalo es peligroso, hacer un corte con navaja a las láminas, si echa una especie de leche blanquecina, atención NO comerlo.
Las setas más peligrosas tardan más en manifestar los síntomas de envenenamiento, algunas hasta más de ocho horas desde que se ingieren. Como norma de seguridad, NO coger aquellas setas que nos presenten la más mínima duda y sólo coger aquellas que estemos absolutamente seguras, pueden ser tan peligrosas que 100 gramos de Amanita Phaloides mata a una persona de 60 kg de peso.
Plantas de la Serranía: Nispero
PLANTAS DE LA SERRANIA DE RONDA
Árboles frutales
Nispero. Níspero japonés
Su nombre científico es Eriobotrya japonica,
Los Nisperos, también llamados Nispereros son unos árboles de la familia de las Rosáceas. Es originario del sureste de China, de ahí pasó a Japón, después a la India, Pakistán y muchos otros lugares como Hawai. Fue introducido en la Península Ibérica hace unos dos mil años, concretamente por el puerto de Sagunto, desde donde se extendió por todo el Levante y zonas mediterráneas que no sean muy frías. De forma independiente llegó a Portugal en la Época de los Descubrimientos. El fruto de esta especie ha ido sustituyendo al del níspero europeo de nombre científico Mespilus germanica, de forma que en la actualidad al decir «Níspero» se da por sentado que se habla del japonés.
Es un árbol de pequeño tamaño, puede alcanzar una altura de 5 a 10 metros, pero frecuentemente es mucho más bajo, cerca de 3 o 4 m.. Las hojas, de 10 a 25 cm de longitud, cortamente pecioladas y con márgenes aserrados, son simples, de forma elípticas con ápice bien marcado y nerviación prominente; se disponen de forma alterna a largo del tallo. Su textura es recia, coriácea, son de color verde oscuro en el haz, el envés está cubierto por una densa pubescencia aterciopelada, que también se presenta en el haz de las hojas jóvenes.
A diferencia de los demás árboles frutales esta especie florece en otoño o a comienzos del invierno, y los frutos maduran a finales de éste o principio de la primavera. Las flores, de 2 cm de diámetro, son blancas, con 5 pétalos en grupos de de tres a diez flores. Los pedúnculos de las flores y el cáliz persisten en el fruto. En nuestra comarca, es uno de los pocos árboles que maduran hacia finales de otoño, las abejas y algunos otros escasos insectos voladores que aún permanecen en actividad (si el otoño es suave de temperaturas), se acercan a sus flores de donde obtienen néctar y polen en grandes cantidades.
Los frutos se cogen del árbol cuando están aún un poco duros pero ya tienen un color amarillo característico, si están blandos por excesiva maduración existe un truco que consiste en envolverlos en papel aluminio y dejarlos una hora en el congelador, entonces estarán listos para ser comidos o conservar en la parte menos fría del frigorífico.
No es una fruta que tenga muchas vitaminas, en poca cantidad tiene Pro Vitamina A y Tiamina, en cuanto a minerales si contine grandes cantidades de magnésio y calcio y sobre todo Potasio. Pero en lo que destacan sobre todo es en el gran aporte de fibra (pectina) y taninos que son astringentes, también tiene muchos ácidos orgánicos como el tartárico, el málico y el cítrico, Se comen al natural quitada la piel, pero también en confituras, salsas y como acompañamiento de carnes rojas.
Se menciona a menudo en la antigua literatura china.
jueves, 7 de febrero de 2013
Ruta de Ronda a Villaluenga
Ruta de Ronda a Villaluenga por Benaojan, los Llanos de Libar y los Llanos del Republicano.
Es una interesante ruta que discurre por algunos de los paisajes más abruptos de la Serranía de Ronda.
El pasado día 20, dieciocho marchadores, justo después de que pasará una potente tormenta, realizamos un espectacular recorrido entre Ronda y Villaluenga a través del camino antiguo que atraviesa los Llanos de Libar y los Llanos del Republicano. Fueron unos 29 Kms de ruta que comenzaron en el barrio de la Dehesa de Ronda, salimos de la ciudad y descendimos hasta la Indiana pasando por los restos del vertedero de residuos en que se convirtió el Arenal de Santander y dejando a la izquierda la depuradora de Ronda. Pasamos por delante de la antigua escuela rural de la Indiana y trá recorrer unos pocos centenares de metros junto a la carretera que va de Ronda a la Estación de Benaojan, abandonamos la carretera por la derecha justo antes del puente sobre el río Guadalevin. Pronto pasamos sobre el puente sobre el río Guadalcobacin que viene de Arriate y se une al Guadalevin para formar el Guadiaro, por la derecha se recibe el arroyo del Cupil, de inmediato llegamos a las vías del tren donde empieza el Parque Natural Sierras de Grazalema. Una vez pasadas las vías tomamos el primer carril a la izquierda, el carril marcha paralelo a las vías del tren teniendo a la derecha los campos de cultivo de Cortijo Grande y la mole caliza del Cerro Mures. Después de dejar atrás un enorme freno que sirvió como punto de referencia para arrojar los fardos de contrabando de las matuteras que años atrás, trapicheaban por el tren de Algeciras, llegamos a la “Pasá de Gibraltar”, donde se cruzaba las vías del tren, la Cañada Real del Campo de Gibraltar y el río Guadiaro, aún llevamos las vías a nuestra izquierda, pero, poco a poco las abandonamos para ascender por la ladera de la Sierra de Juan Diego a través de una vereda bastante bien conservada, es el Camino Viejo de Benaojan a Ronda, las laderas están cubiertas de esparraguera blanca, zarzaparrilla, palmitos (que son indicadores de clima suave), acebuches y retamas, algunos lirios y jacintos indican que la primavera ya apunta maneras aunque el frío aún la hará esperar. Ascendemos hasta el Puerto de Ronda, son dignos de destacar los cuidados olivares que en la parte alta de la sierra, que se desarollan con los suelos de margocalizas, desde ahí, una brusca bajada por un ancho camino empedrado nos lleva hasta el pueblo de Benaojan.
Atravesamos el pueblo hasta la plaza, seguimos en subida por las calles de su barrio más típico y salimos del pueblo por la calle La Línea, de inmediato encontramos la carretera que va de Benaojan a Cortes de la Frontera, la cruzamos para encontrar en el otro lado un poste indicador del camino que va desde Benaojan a los Llanos de Libar. Continuamos la vereda en ascenso, pasamos dos cancelas de hierro que debemos dejar siempre cerradas para evitar que se salga el ganado. Al pasar la segunda cancela comienza una vereda poco marcada que continúa por una ladera con poco matorral donde va disminuyendo cada vez más según se asciende. A la izquierda queda la carretera de Cortes y la cercana Cueva de la Pileta, a la derecha las grandes alturas del pico Ventana con su característica muesca en el perfil que le da nombre, el ascenso termina en el Llano del Pozuelo donde los espeleólogos investigan grietas y simas que bajan a muchos centenares de metros de profundidad, pasamos por los restos de algunos cortijos, el pozo y abrevadero del Pozuelo con su limpia y fría agua nos proporciona un leve descanso. En los alrededores de los cortijos vemos algunos olivos y almendros, son indicadores del esfuerzo y la dureza de la vida en estos terrenos. Las grandes vacas retintas y algunas ovejas pastando en los alrededores encharcados de lo que fue el cortijo de Gloria nos acompañan hasta que abandonamos el carril para, por la derecha coger una vereda que nos conduce a una empedrada cuesta, es La Escalereta, el camino en el que ahora nos encontramos es el antiguo y ha sido sustituido en uso por el carril que aunque da más vueltas permite un recorrido más cómodo y fácil, de éste camino ya existen referencias en 1.575 (según Manuel Becerra Parra), el camino nos lleva al Puerto de Cufría, con vistas espectaculares sobre las Sierras de Grazalema, una pared de piedra y una angarilla nos permiten pasar a la otra ladera, ya estamos en la provincia de Cádiz, la vegetación vuelve a ser más abundante, quizás a causa de que se pastorearon menos estos terrenos, o tal vez por ser laderas más umbrías al estar orientadas al norte o quizás sea que los quejigos y encinas fueron respetados y no se convirtieron en carbón.
Llegamos a los llanos de Cufría donde retomamos el ancho carril, pronto llegamos al arroyo que desciende imponente desde el Tunio y al último y más grande de los Llanos, del que todos toman el nombre, el Llano de Libar con el cortijo refugio del mismo nombre. Vemos enormes y característicos quejigos de troncos huecos. Una breve parada para comer es interrumpida por un fuerte chubasco de granizo y una brusca bajada de temperaturas, desde el Cortijo de Libar hasta el cortijo del Correo todo el suelo está encharcado y el desplazamiento se ve ralentizado por la lluvia, las bajas temperaturas, los arroyos y el suelo encharcado, abandonamos el llano por la derecha y hasta que no llegamos a la cima del Puerto del Correo no deja de llover, desde allí comienza una peligrosa bajada por la vereda ya que las piedras mojadas resbalan considerablemente, entre aulagas, matorrales de coscoja y encinas de gran porte descendemos hasta los Llanos del Republicano, a la derecha se encuentra la Sima del mismo nombre que ya veremos en otra ocasión. Buscamos afanosamente, ya que empieza a llover de nuevo, el carril que os conducirá al pueblo de Villaluenga del Rosario. Unas tas de ricos callos, cerveza y café junto a una caliente chimenea nos ayudan a recomponernos de la dura ruta que hemos realizado antes de que el autobús nos traiga de vuelta a Ronda.
La ruta en pocas palabras:
Distancia recorrida: 29 kilómetros
Altitud min: 500 metros, max: 1.100 metros
Grado de dificultad: Alto, incrementado por las inclemencias meteorológicas
Tiempo: 7 horas
Fecha: 20 de enero de 2013
Finaliza en el punto de partida (circular): No
domingo, 3 de febrero de 2013
sábado, 19 de enero de 2013
Reptiles: la Salamamdra
Fauna de la Serranía de Ronda: Salamandra
Andrés Rodríguez González Enero 17th, 2013
Salamandra (Salamandra salamandra)
Anfibio
Es un animal vertebrado del grupo de los Anfibios. Animales que pasan gran parte de su vida o hacen su desarrollo larvario en el agua dulce. Los anfibios se clasifican en dos grandes: Anuros (sin cola como los sapos y ranas) y los Urodelos (con cola). La salamandra es de estos últimos, animal de aspecto robusto que mide normalmente entre 12 y 23 cm. incluida la cola. La cabeza es casi tan ancha como larga, algo aplanada y normalmente con el morro de redondeado a puntiagudo. En la cabeza tiene unos abultamientos grandes y bien señalados llamados “glándulas parótidas”. Los ojos son grandes y saltones y el iris de color pardo oscuro. Las patas son cortas y gruesas y poseen unos dedos deprimidos. La cola también es corta, redondeada, su longitud no sobrepasa la de la cabeza y el cuerpo juntos.
Es una especie que suele vivir en zonas boscosas, en bosques de ribera y laderas sombrías, siempre cerca del agua, huertas, pastizales, pinares, zonas con agua pero nunca en terrenos secos. Vive en suelos espesos cubiertos de hojas o líquenes, ocultándose durante el día bajo piedras, maleza, troncos, agujeros. En general les gustan los lugares húmedos, con muchos líquenes y hojarasca. Puede adaptarse a vivir desde el nivel del mar hasta los 1.800 metros.
La piel de la espalda y los costados es lisa y brillante, de color negro con manchas irregulares amarillas, coloración que puede variar dependiendo de la zona geográfica, ya que pueden darse casos en que prácticamente no se observe el amarillo, y otros en que predomine o se distribuya en franjas. En la garganta y el vientre, las manchas amarillas no son tan numerosas y junto con el negro de fondo, son poco intensos.
La cresta que presentan en la espalda y parte superior de la cola, nace en la mitad del cuerpo, la punta de la cola es redondeada. Su color es color grisáceo, con manchas pardas y reflejos metálicos, y el vientre blanquecino. Al ir creciendo, las manchas oscuras se hacen más notables y aparecen manchas blancas muy características en la base de las patas que al acercarse la metamorfosis se vuelven amarillas. Pasados 3 ó 4 meses, desaparecen las branquias y aparecen ya las manchas amarillas, para completar el desarrollo larvario a los 5 meses, abandonando el agua al medir aproximadamente 6 cm, y ya con el aspecto y coloración de los adultos.
En otoño las salamandras entran en celo, apareándose en tierra durante la noche. El macho sigue a la hembra y se coloca sobre ella, se desliza hacia abajo, y comienza a rozar su hocico con la garganta de la hembra, una vez fecundada, la pareja se separa.
Dependiendo de la zona, desde diciembre a febrero, la madre puede dar a luz hasta 80 larvas, pero normalmente las puestas son de unas 30 larvas envueltas en una membrana de la que se sueltan rápidamente. Las larvas son de aspecto robusto con la cabeza muy ancha y desde que nacen, ya poseen las 4 patas desarrolladas y nadan a la perfección. Son depositadas en pequeños charcos de manantiales, regatos, o pastizales encharcados, observándose el mayor número de larvas en el agua entre los meses de enero y febrero.
Tras la metamorfosis, los juveniles son idénticos a los adultos, realizando largos desplazamientos desde los arroyos y fuentes donde nacieron, alcanzando la madurez sexual que es el momento a partir del cual son capaces de reproducirse, a los 3 ó 4 años.
Es de costumbres completamente nocturnas (sobre todo los adultos) y terrestres, moviéndose más al anochecer y al amanecer. Si el otoño es lluvioso es fácil de ver en aljibes y fuentes. Comienza su actividad anual con las primeras lluvias del otoño tras pasar el verano en un periodo de inactividad.
Se desplaza con lentitud, y durante el día, permanece oculto bajo piedras, agujeros de topillos, líquenes, troncos, etc. Normalmente se mueve en un radio de entre 10 y 20 metros, por lo que es muy fácil volver a observar el mismo ejemplar durante varias noches.
Al ser capturada, segrega un líquido blanco y espeso que en contacto con la boca, ojos o nariz, produce irritación.
Come principalmente presas de unas medidas comprendidas entre 4 y 20 milímetros, pequeños insectos, gusanos, lombrices de tierra, caracoles y arácnidos. Entre los animales que se alimentan de esta la salamandra, está la Culebra de collar, Culebra viperina, las Víboras, el Turón y la Nutria.
Existen 5 subespecies de salamandra común en la Península Ibérica, diferenciándose entre ellas por el tamaño, coloración y diseño de las manchas.
Las salamandras suelen vivir en libertad normalmente hasta unos 20 años, si bien en cautividad pueden durar hasta 50 años. La foto que se incluye es de Emiliano que gentilmente nos la ha cedido para la ocasión.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)


